Es todo tan raro y a la vez tan mágico
Soñé que nada era igual. Desperté e iba en un avión, no recuerdo a dónde, miré a mi lado y no había nadie sentado. El asiento estaba vacío. Miré por la ventanilla y sólo se podían ver nubes y más nubes. Todo era blanco. No podía ver si iba sobre el mar o sobre la tienrra. Pero al cabo de 20 minutos alguien comenzó a hablarme. ¿Quién eres? Me pregunté. Lo miré con cara extrañada. Alguien me hablaba como si me conociera de toda la vida, pero yo no podía recordar quién era. Entonces, las azafatas pidieron a todos los pasajeros que se abrochasen los cinturones, en breves momentos aterrizaremos. Sigo sin saber dónde. Pero, alguien me sigue hablando, quién eres, no te conozco de nada.
Por fin llegamos a tierra, no se me ha hecho tan largo el viaje. Estoy perdida, pero sé lo que quiero y, sin embargo, no sé hasta dónde llegaré.


Sanedrita dijo
Joder, creo que pasar tanto tiempo junto a algunos percebillos como yo te ha supuesto una gran mella en tu cabeza... esta entrada es al más puro estilo surrealista :P
30 Noviembre 2007 | 01:39 PM